- Un pago mínimo baja con el saldo, así que nunca coge el impulso de una cuota fija.
- Congelar el pago en el mínimo de hoy — pagar el mismo importe cada mes — suele valer más que una rebaja del tipo.
- Con un porcentaje suficientemente bajo, un saldo de APR alto no se liquida de forma realista, y por eso esta página informa «más de 70 años» en vez de una fecha.
- La regla real de tu tarjeta está en el contrato: introdúcela aquí en vez de suponer una estándar, porque no existe.
Cómo funciona un pago mínimo
El mínimo de una tarjeta no es un importe fijo. Suele ser una fórmula: un porcentaje de lo que debes, con un suelo en dólares para que nunca baje de una cantidad simbólica. Cuando baja el saldo, baja el pago exigido — suena generoso y es todo el problema.
Una cuota fija amortiza: cada mes el interés es menor, así que una parte mayor de la misma cuota ataca el capital y el saldo acelera hacia cero. Un pago decreciente hace lo contrario. Encoge al ritmo del saldo, así que la proporción entre el pago y el interés apenas mejora y la aceleración nunca llega.
Por eso el mismo saldo puede liquidarse en tres o cuatro años con cuota fija y tardar casi veinte con el mínimo — y por eso, con un porcentaje suficientemente bajo, puede no liquidarse en ningún plazo que merezca nombrarse.
El cálculo
La regla del mínimo la fijas tú por completo: un porcentaje del saldo, un suelo en dólares, y se aplica el mayor de los dos. Nada de ninguna tarjeta concreta está codificado, porque una regla de mínimo es una condición contractual que varía por emisor y tarjeta, y afirmar una aquí sería enunciar un hecho sin fuente.
Cada mes la calculadora calcula el mínimo sobre el saldo antes de añadir el interés del mes — como suele hacerlo un extracto — y después suma el interés y resta el pago. Corre hasta que el saldo se liquida, o hasta setenta años, momento en el que informa «más de 70 años» en lugar de una cifra salida de un bucle que se rindió.
El brazo de comparación congela el pago en el mínimo de hoy y no lo deja bajar. Mismo primer pago, mismo APR, mismo saldo: la única diferencia es que un importe decrece y el otro no. Eso aísla el efecto de la regla decreciente del efecto de pagar más.
Ejemplo práctico
Un saldo de 6.500 $ al 21,99 % de APR, con un mínimo del 3 % del saldo y suelo de 25 $. El primer mínimo es 195 $, de los que 119 $ son el interés del mes. Pagando ese mínimo decreciente cada mes, el saldo se liquida en 227 meses: dieciocho años y once meses, y 9.360 $ de intereses. Pagas 15.860 $ en total por 6.500 $ de gasto.
Congela ahora el pago en esos mismos 195 $ sin cambiar nada más. El saldo se liquida en 52 meses — cuatro años y cuatro meses — con 3.634 $ de intereses. El mismo pago inicial, mantenido en vez de dejado encoger, ahorra 5.726 $ y catorce años y medio. Y baja la regla al 2 % del saldo, como usan algunas tarjetas: el saldo ya no se liquida dentro de ningún horizonte informable.
Términos clave
- Pago mínimo
- Lo mínimo que puedes pagar sin que la cuenta entre en mora. Normalmente el mayor entre un porcentaje del saldo y un suelo en dólares, fijado por tu contrato.
- Pago decreciente
- Un pago definido como parte del saldo, que por tanto encoge con él. Es el mecanismo detrás de una liquidación de décadas al APR habitual de una tarjeta.
- Cuota fija
- El mismo importe cada mes sea cual sea el saldo. Amortiza: la parte de interés baja cada mes mientras la cuota no, así que la liquidación acelera.
- Suelo en dólares
- El mínimo del mínimo: el importe por debajo del cual la regla del porcentaje nunca puede llevar el pago. Con saldos pequeños es lo único que hace algún progreso.