- El coste proyectado es el denominador de toda la respuesta, así que investiga las instituciones reales en vez de aceptar la media incorporada de cualquier calculadora, incluida la ausencia de una aquí.
- Cada año de estudios se paga en un año distinto y debe inflarse por separado; inflar la factura entera hasta la matriculación la subestima.
- La inflación de los costes educativos ha ido históricamente por delante de la general, así que igualarlas embellece en silencio el porcentaje de cobertura.
- Financiar solo una parte es un resultado normal: el porcentaje de cobertura sirve más como número de planificación que como aprobado o suspenso.
Cómo funciona la calculadora de plan 529
Un plan 529 es una cuenta de inversión cuyo crecimiento no tributa nunca mientras el dinero se gaste en costes educativos cualificados. Eso lo convierte en una carrera entre dos curvas de capitalización: en qué se convierten tus aportaciones y en qué se convierte el coste de los estudios. Esta página calcula ambas e informa de la proporción, que es una respuesta más útil que cualquiera de los dos números por separado, porque una brecha que puedes ver como porcentaje es una brecha sobre la que puedes actuar.
Cada cifra de coste de esta página la aportas tú. Detrás no hay ninguna tabla nacional de matrícula media, porque este sitio no dispone de una y una inventada sería el número falso más determinante de aquí: el coste proyectado es el denominador de toda la respuesta, así que un error en él mueve el porcentaje de cobertura más que un error en cualquier otra cosa. Busca el coste publicado de las instituciones que de verdad tienes en mente, o de las que te parezcan plausibles, e introdúcelo. Un número concreto que hayas investigado vale más que una media nacional que no describe a nadie.
El lado del ahorro capitaliza desde el saldo de hoy y tu aportación mensual hasta el año en que el menor se matricula. El lado del coste capitaliza al ritmo de inflación educativa que fijes, que conviene poner por encima de la inflación general: la matrícula publicada ha superado históricamente a los precios de consumo durante períodos largos. Las dos curvas se encuentran en la matriculación, y la diferencia entre ellas es la brecha que la calculadora resuelve.
El cálculo
La cuenta se proyecta año a año. Cada año el saldo inicial gana un año completo de rendimiento y las aportaciones de ese año ganan aproximadamente medio año, el convenio de mitad de período, porque las aportaciones mensuales llegan repartidas y no el primer día. Acreditar un año entero de crecimiento a un dinero ingresado mes a mes exagera una proyección larga en varios puntos porcentuales, y a lo largo de dieciocho años eso es dinero real, no redondeo.
El lado del coste es donde la mayoría de las calculadoras se equivocan en silencio. Cada año de estudios se paga en un año natural distinto, así que cada uno debe inflarse durante un número distinto de años: el primero hasta la matriculación, el segundo hasta un año después, y así sucesivamente. Inflar la factura plurianual completa hasta la fecha de matriculación trata el último año como si se pagara el primer día, y subestima el total. Esta página infla año por año y suma los resultados, que es la única versión que coincide con cómo llegan las facturas de verdad.
La aportación mensual que financia el plan por completo se despeja, no se busca por tanteo. El saldo de hoy se hace crecer por su cuenta hasta la matriculación, se resta del coste proyectado, y el resto se divide entre el factor de valor futuro de una serie de aportaciones anuales con el mismo convenio de mitad de período, y luego entre doce. Las deducciones estatales del impuesto sobre la renta por aportar a un 529 existen en muchos estados, varían mucho en tamaño y en si exigen usar el plan del propio estado, y aquí no se modelan: trata cualquier beneficio estatal como un extra sobre la respuesta que da esta página.
Ejemplo práctico
Parte de 10.000 $ ahorrados, 300 $ al mes, un menor de 5 años que se matricula a los 18 y un rendimiento del 6%. Al matricularse la cuenta vale unos 91.300 $, de los cuales 56.800 $ son aportaciones y unos 34.500 $ crecimiento. Frente a un programa que hoy cuesta 28.000 $ al año, inflado al 5% durante cuatro años de estudios, el total proyectado ronda los 227.600 $. Cobertura: 40%. La brecha es de unos 136.200 $, y financiarla del todo exigiría unos 884 $ al mes en vez de 300 $.
La inflación año por año no es un detalle. Inflar esa misma factura de cuatro años de golpe hasta la fecha de matriculación da unos 211.200 $, alrededor de 16.400 $ menos, porque valora el último año de estudios a trece años vista en lugar de a dieciséis. Esa subestimación es cerca del 7% del coste total y recae íntegramente sobre la brecha, que es justamente el número sobre el que decide una familia.
Términos clave
- Gasto educativo cualificado
- Un coste que un retiro de un 529 puede cubrir sin impuestos: matrícula, tasas, libros, equipo y alojamiento y manutención con límites. Los retiros para otra cosa pagan impuesto y recargo sobre la parte de crecimiento.
- Beneficiario
- La persona para cuya educación es la cuenta. Se puede cambiar a otro familiar que cumpla los requisitos, y eso hace que ahorrar de más sea menos arriesgado de lo que parece.
- Inflación del coste educativo
- El ritmo anual al que sube el coste publicado del programa. Es un dato distinto de tu rendimiento de inversión, y la distancia entre ambos es lo que decide la cobertura.
- Cobertura
- El saldo proyectado en la matriculación dividido entre el coste total proyectado del programa, expresado como porcentaje.